Con un pie fuera

Es harto probable que antes de finalizar el verano Grecia esté fuera del euro. Todo lo que está ocurriendo en los últimos meses va en esa dirección. El pais heleno es en mi opinión el primero de una cadena de acciones a nivel europeo para empezar a limpiar la zona euro de aquellos socios con grandes dificultades económicas y financieras. Alemania nos está asfixiando, su política de palo y zanahoria, más palo que zanahoria, que viene aplicando desde hace más de dos años respecto a la actual crisis nos conduce lenta pero inexorablemente a la salida. Incluso a la desaparición de la moneda única. La actuación del gobierno alemán dentro la Unión Europea deja poco margen para el optimismo y, por si hubiera dudas, la opinión publica alemana respalda mayoritariamente esa actitud. En un sondeo publicado este fin de semana en el diario sensacionalista alemán, Bild am Sonntag, el 51% de los alemanes opina que su economía estaría en mejor situación fuera de la zona euro. Sólo el veintinueve por ciento opina por el contrario que la situación empeoraría. La palabra clave es la austeridad que demanda a Grecia el 71% de los encuestados del semanario alemán. El pais heleno ya  recibió en 2010 un primer balón de oxígeno de mas de cien mil millones de euros como primer rescate a cambio de aplicar un tajo sin anestesia a su depreciada economía mediante la puesta en marcha de una política económica y fiscal eficiente que pasaba por los recortes salariales y pensiones, despidos, aumento de impuestos y la venta de bienes públicos. Por aquel entonces se oía también que las sugerencias a Atenas comprendían la venta de algunas de sus islas. Difícil imaginar quién estaría en condiciones de adquirirlas.

Para mantener su economía a flote Grecia necesita recibir en unas semanas el próximo tramo de la ayuda por valor de 31,2 mil millones de euros del segundo rescate de un total de 130 mil millones de euros que fue aprobado en febrero del pasado año. Pero los hombres de negro, el FMI, BCE y Comisión europea,  que actualmente se encuentran en Atenas, exigen nuevos recortes y no saldrán de allí hasta que, negro sobre blanco, el gobierno heleno hinque una vez más la rodilla y asegure antes un ahorro de más de once mil millones de euros para 2013 y 2014 mediante recortes en las pensiones más pequeñas y salarios de los funcionarios. ¿Es esta política de austeridad por la vía de los recortes viable?

Además de los errores cometidos en el pasado por los dirigentes griegos respecto al rumbo de su economía –Grecia maquilló las cuentas para estar en el euro con la ayuda del banco de inversión Goldman Sachs al que ha pertenecido el actual presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi— el pais continúa manteniendo vigente algunos anacronismos inaceptables. La cuestión es cómo explicar al ciudadano de a pié que las está pasando canutas que la aristocracia monetaria que forman las novecientas familias de armadores griegos dedicadas al negocio de los barcos están exentos de pagar impuestos sobre los beneficios tal y como está establecido en su Constitución. Y qué decir de la Iglesia ortodoxa cuyo inmenso patrimonio inmobiliario, sólo superado por el Estado, tampoco paga impuestos porque así lo establece, una vez más, la Carta Magna de su pais. Beneficiados los de siempre con el beneplácito de una clase dirigente cada vez más despreciada por su pueblo.

El pasado mes de abril un jubilado griego desesperado se suicidó en la Plaza Syntagma frente al Parlamento en señal de denuncia contra los políticos de sus pais por el empobrecimiento galopante al que están empujando a sus ciudadanos. “No quiero acabar buscando comida en la basura” dejó escrito este farmacéutico jubilado. “El gobierno de Tsolakoglou ha acabado con toda esperanza para mi supervivencia” denunciaba  el hombre que se acababa de disparar identificando al gobierno actual con aquél colaboracionista durante la ocupación nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Ser austero consiste en no saber esconder que se tiene pena de no ser amado. La moral es la más hipócrita de las envidias. Fernando Pessoa

Anuncios

Un pensamiento en “Con un pie fuera

  1. Todo esto para devolver el capital a los “inversores”. Cuando alguien decide invertir un dinero asume el riesgo de invertir. Ahora los estados están introduciendo modificaciones en la constitucion que aseguran están “inversiones” por ley. A la vez el interés a devolver cada vez es mayor porque la desconfianza de que podamos devolver lo que es una obligación constitucional nos hace que se dispare la prima de riesgo. Estamos en un circulo vicioso en el que siempre perdemos, hay alguna salida a esto o es que yo no la veo?? Me temo que a los mercados no les conviene dejar este juego ahora, lo controlan y siempre ganan.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s